Si bien es cierto que las nuevas tecnologías facilitan diferentes procesos educativos en los niños, desde muy temprana edad, el exceso de atención a los dispositivos móviles o pantallas domésticas tiene un impacto negativo en la salud general de los pequeños. Esto se debe a que propician un sedentarismo primario que no es justificable ni aceptable.

Los altos índices de obesidad infantil están ligados a la falta de ejercicio y a malos hábitos alimenticios. Afecciones como problemas de obesidad, hipertensión y diabetes infantil son resultados graves que pueden derivar a situaciones más graves.

La actividad física en niños se recomienda desde muy temprana edad, con diferentes intensidades para un correcto desarrollo de diferentes sistemas. Ayuda a desarrollar un aparato locomotor saludable, incrementa el mecanismo neuromuscular de control de movimientos y sobre todo, crea un respeto hacia su propio cuerpo y hacia el de los demás, integrando interacciones personales por medio de trabajos cooperativos propios de cada deporte.

Si quieres conocer más acerca de este tema, envíanos un correo electrónico: miguelcamarillo2015@gmail.com